Llamado también Tribunal del Santo Oficio, fue
establecido en el Perú en 1570 durante el gobierno
del virrey Toledo. Su objetivo fue velar por los intereses de la Iglesia
católica, combatiendo las herejías, la brujería y las religiones ajenas a la fe
católica.
Estaba integrado
por un fiscal, un comisario, y tres inquisidores. Durante sus investigaciones
se aplicaba la tortura como mecanismo de “purificación del alma” para obtener
la confesión del inculpado. Una vez declarado culpable, el tribunal sentenciaba
el castigo que debía padecer el infeliz. La sentencia recibía el nombre de
“AUTO DE FE”, sentencia que era ejecutada por el poder secular en la plaza de
Armas de Lima, en presencia de las más conspicuas autoridades virreinales. Las
penas iban desde azotes, hasta ser quemados vivos en la Hoguera inquisitorial.
Durante los 244 años de vigencia, 371 personas fueron sentenciadas a diferentes
penas, 32 de las cuales murieron quemadas en la hoguera, aunque hay autores que
elevan esta cifra a 59.
Fue un instrumento
de coacción contra la libertad de pensamiento, vale decir, un medio opresivo
contra aquellos que no pensaban como el Estado y la Iglesia, convirtiéndose de
este modo, en una de las instituciones más represivas e intolerantes de la
colonia. Horroriza el número de víctimas que en Europa y el Perú pasaron por
las manos de la Inquisición.
Esta nefasta
institución fue abolida en España en virtud de la aplicación de la Constitución
Liberal de Cádiz en 1812; y en el Perú durante el gobierno del Virrey Abascal,
en 1814. El alborozo desatado en Lima por la supresión de esta deplorable
institución fue de tal magnitud, que el pueblo limeño no dudó en destruir sus
instalaciones.
A continuación las
crueles torturas a las que fueron
sometidos :
El potro
La víctima era atada de pies y manos a los dos extremos del aparato. Era
estirada lentamente hasta que todas sus articulaciones se dislocaban. Aunque
las evidencias históricas apuntan a que era usado especialmente en hombres, hay
un caso registrado, el de Anne Askew, una poeta protestante que fue torturada y
luego quemada por sus creencias contrarias a la Iglesia Católica.
Tormento de agua
Obligaban a las personas a beber cubetas llenas de agua. La cantidad era
aproximadamente de 10 litros continuos. El torturador se ayudaba de un embudo y
le impedía respirar a la víctima, su estómago no aguantaba más y después de
sufrir tanto, explotaba.
La garruchaEra uno de los instrumentos de tortura más recurrentes. Consistía en atar por la espalda las manos del prisionero, ponerle peso extra en los pies y colgarlo con una polea por las muñecas. Cuando estaba lo más arriba posible, lo dejaban caer sin que tocara el suelo. Normalmente los brazos se le dislocaban.
Este instrumento no
necesita mucha explicación. Se cortaba por la mitad a aquel que hubiera
cometido crímenes atroces contra la Iglesia. Lo hacían de cabeza para que el
cerebro no perdiera tanta oxigenación y permaneciera consciente hasta llegar
cerca del ombligo.
Sin duda esos tiempos fueron los mas inhumanos pues ningún ser humano
debe experimentar estas torturas pese a cualquier crimen que haga cometido.
TOMA
NOTA
Uno de los lugares más concurridos en
el Centro Histórico de Lima es el Museo de la Santa Inquisición. Puedes
visitarlo de lunes a domingo de 9:00 am a 5:00 pm. La entrada es libre.
CON ESTE VIDEO TE PODRAS ORIENTAR:)
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