miércoles, 6 de septiembre de 2017

El periodo de la santa inquisición en Perú


El tribunal de la santa inquisición


Llamado también Tribunal del Santo Oficio, fue establecido en el Perú en 1570 durante el gobierno del virrey Toledo. Su objetivo fue velar por los intereses de la Iglesia católica, combatiendo las herejías, la brujería y las religiones ajenas a la fe católica. 

Estaba integrado por un fiscal, un comisario, y tres inquisidores. Durante sus investigaciones se aplicaba la tortura como mecanismo de “purificación del alma” para obtener la confesión del inculpado. Una vez declarado culpable, el tribunal sentenciaba el castigo que debía padecer el infeliz. La sentencia recibía el nombre de “AUTO DE FE”, sentencia que era ejecutada por el poder secular en la plaza de Armas de Lima, en presencia de las más conspicuas autoridades virreinales. Las penas iban desde azotes, hasta ser quemados vivos en la Hoguera inquisitorial. Durante los 244 años de vigencia, 371 personas fueron sentenciadas a diferentes penas, 32 de las cuales murieron quemadas en la hoguera, aunque hay autores que elevan esta cifra a 59.


Fue un instrumento de coacción contra la libertad de pensamiento, vale decir, un medio opresivo contra aquellos que no pensaban como el Estado y la Iglesia, convirtiéndose de este modo, en una de las instituciones más represivas e intolerantes de la colonia. Horroriza el número de víctimas que en Europa y el Perú pasaron por las manos de la Inquisición.


Esta nefasta institución fue abolida en España en virtud de la aplicación de la Constitución Liberal de Cádiz en 1812; y en el Perú durante el gobierno del Virrey Abascal, en 1814. El alborozo desatado en Lima por la supresión de esta deplorable institución fue de tal magnitud, que el pueblo limeño no dudó en destruir sus instalaciones.
A continuación las crueles torturas a las que fueron  sometidos :


El potro




La víctima era atada de pies y manos a los dos extremos del aparato. Era estirada lentamente hasta que todas sus articulaciones se dislocaban. Aunque las evidencias históricas apuntan a que era usado especialmente en hombres, hay un caso registrado, el de Anne Askew, una poeta protestante que fue torturada y luego quemada por sus creencias contrarias a la Iglesia Católica.


Tormento de agua



Obligaban a las personas a beber cubetas llenas de agua. La cantidad era aproximadamente de 10 litros continuos. El torturador se ayudaba de un embudo y le impedía respirar a la víctima, su estómago no aguantaba más y después de sufrir tanto, explotaba.




La garrucha


Era uno de los instrumentos de tortura más recurrentes. Consistía en atar por la espalda las manos del prisionero, ponerle peso extra en los pies y colgarlo con una polea por las muñecas. Cuando estaba lo más arriba posible, lo dejaban caer sin que tocara el suelo. Normalmente los brazos se le dislocaban.







Este instrumento no necesita mucha explicación. Se cortaba por la mitad a aquel que hubiera cometido crímenes atroces contra la Iglesia. Lo hacían de cabeza para que el cerebro no perdiera tanta oxigenación y permaneciera consciente hasta llegar cerca del ombligo.

Sin duda esos tiempos fueron los mas inhumanos pues ningún ser humano debe experimentar estas torturas pese a cualquier crimen que haga cometido.




TOMA NOTA

Uno de los lugares más concurridos en el Centro Histórico de Lima es el Museo de la Santa Inquisición. Puedes visitarlo de lunes a domingo de 9:00 am a 5:00 pm. La entrada es libre.



CON ESTE VIDEO TE PODRAS ORIENTAR:)
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